Mes carmelitano en Oaxaca

Por: José Demetrio Quiroz


Las primeras lluvias del verano han bañado la Verde Antequera, sus habitantes, refrescados por las  lluvias duermen plácidamente, pero no por mucho tiempo, hoy es 1º de Julio y puntuales como todos los años músicos, chirimiteros, campaneros y coheteros anuncian al vecindario, como cada año, la tradicional Aurora, a partir de las seis de la mañana, este coro de notas, estallidos y algarabía, recuerdan a los vecinos y a la ciudad que hoy comienzan los festejos carmelitanos. Al inicio de la misa, un nutrido contingente de chamacos, acompañan a Don Poncho, quien , diligente y amable, solicita una diana en la casa de los vecinos que cada año colaboran con los festejos profanos.      Las hábiles y laboriosas manos de Don Demetrio y Chendengue, se aprestan a reparar los rostros de los monos de calenda: reponer su cigarrilllo al Cantinflas, enchinarle las pestañas de alambre a la María Félix, retocarle el bigote a Larry –el locutor-  o afinarle las patillas a la Gringa, renovar  el sombrero al Charrito o poner rubor en las mejillas a La China.
  Faltan 10 días para la fiesta, nueva Aurora, nuevos recorridos, repiques a las doce y a las tres, recordando que a las 4 en punto inicia el Convite; ¡que si quedó bien forrada la estrella¡, ¿Qué todavia no llegan los carrizos? ¿Quién iba a traer las flores y las tiras de papel crepe? Don Poncho , dice mi mamá que si ya llego la música, porque ya está lista la comida. Dile que ya vamos , que enfríe las cervezas y prepare el mezcal. La Banda nos estremece con la Diana, -Maestro : Las Mañanitas para la la Patrona. ¿ Qué cuáles? ¡ Pues las Oaxaqueñas. A ver maestro: échese el  jarabe. Acto seguido, los gigates ( monos de calenda) comienzan a bailar, la gente se arremolina y Chendengue, con su vara de otate o de yagalan , abre el espacio para que bailan a sus anchas.¿Ya nos vamos? Nomás que se formen : primero el cohetero, luego la estrella ( farón enorme con el nombre del barrio), más atrás los monos y luego la barriada.
   El nutrido contingente de niños alborozados, que marchan o bailan, madres cargando en el rebozo al nene y en la mano su carrizo, primer visita obligada, el Mercado Sánchez Pascuas, donde el padrino del Convite, Don Miguel Hernández, ofrece refrescos, dulces y galletas, las locatarias regalan fruta, refrescos, aguas frescas, golosinas,  pan... A la casa de Rosita y Toño, en los baños San Rafael – de Doña Naty  y Jovita Sigüenza-  den vuelta en Allende, a la casa de Don Poncho Zorrilla, bajamos derecho por García Vigil y nos paramos en la Bamby, donde los dueños entregan gigantescas bolsas de pan dulce, de aquí a Catedral y luego al Zócalo, a cumplirle al gobernador, y rapidito al Mercado Grande , porque ya es tarde y Doña Casilda se cansa de esperar, luego a la casa de Memo el dulcero, regresamos a Miguel Cabrera, a cumplirle a la comadre Marty ( Martina Facio Chincoya), se ahí nos vamos a Díaz Ordaz, con Carmelita la de la cena, de ahí nos vamos a la Basílica a cumplirle a “Nana Chole” La Virgen de la Soledad y, de pasadita visitamos el Carmen Bajo. Ya son las nueve o diez de la noche, todos cansados, pero con la panza llena: las tortas de chileajo o de frijol, los tamales, el agua fresca, los dulces regionales, ¡nadie quiere saber de comida¡
     Mientras tanto Jovita Sigüenza, Anita Castro y la Señorita Leo ya han engalanado a la virgen chiquita, porque va a tener mucho trabajo, recibir durante el novenario a quienes suben al Carmen a rendir culto, la imagen es llevada con respeto y recato por martita(Azcoytia), Vivi y demás ahijadas de doña Naty.
     Demetrio y Chendengue se encargan de vestir los monos, cuidarlos y mantenerlos limpios, mientras las comisiones , ya recorrieron los cuatro cuarteles de la ciudad para recaudar los donativos para las festividades. Con la entrada del convite hacen su arribo las empanaderas, los chachacuales y los juegos mecánicos ¡todo está listo para la fiesta!
    Es la antevíspera de la fiesta, las canasteras de la Trinidad de las Huertas y de Consolación seleccionan las flores para vestir sus canastas y a darle los últimos retoques a los vestidos de China Oaxaqueña, trenzar el cabello y rogarle a la mamá ,a la abuelita o la tía solterona que le preste los aretes de filigrana de oro: chuzas, arracadas, del jardín, de racimito, las emes, los borregos, los gusanos, los de la virgen, los moñitos con gota o calabazo, las cucarachas, los relicarios, las novias, no debe faltar la soguilla con mostacilla, el gaurdapelo y el portaretrato, las cruz de flor de liz y el bejuco de oro. Terminado el arreglo personal , a mas tardar, a las dos de la tarden enfilan hacia el Carmen, porque a las tres en punto daba inicio la Calenda de Flores, llamada así porque únicamente participaban las canastas enfloradas; para visitar la Soledad y el Carmen Bajo: después con devoción asistirán a la Misa de Calenda. Terminada ésta y con el atrio repleto de gente, el  sacerdote da la bendición y se inicia la Calenda, organizándose el desfile de la siguiente manera: chirimía, coheteros, marmota y/o estrella, monos, banda musical, canasteras y carros alegóricos. Dependiendo del clima y de la lluvia la calenda recorrerá la ciudad y regresará al Templo al amanecer: durante el recorrido las madrinas de cumplimiento darán muestras de su esplendidez ofreciendo a todos los participantes  mezcal, café, refresco, medias tortas, pozole, lo que su economía as les permita. Don Poncho da la orden de quemar  la rueda catarina y el cohetón para que inicie el recorrido, anunciaran su paso y su arribo con el estruendo de cohetes y cohetones, rueditas de calenda de espectaculares luces para abrir paso a la calenda: ¡ dianas , jarabes, piezas de moda se ejecutan en los cumplimientos, mientras se sirve la cena¡
     La víspera el templo se engalana con colgaduras de tela, festones de resina de ocote, jarrones llenos de nardos criollos, cultivados especialmente para la Virgen en San Antonino o Tlacochahuaya y traídos a la ciudad por tren.  Durante el día hacen su arribo las secciones de la Adoración Nocturna Mexicana, que en esta noche celebrarán su Vigilia Solemne .
     El día de la fiesta ha llegado, a las cinco de la mañana, las campanas y cohetes anuncian las mañanitas, en las que previamente Ofelia Colmenares ha invitado a su compadre David Zaízar a rendirle tributo a la Virgen del Carmelo, los fieles le ofrecen a su madre celestial ramos de flores, velas , arreglos florales. Agradecidos, le entregan, los milagros de oro o plata, por los favores recibidos... el templo se encuentra reventar y siguen llegado los devotos de la Sierra Norte, de los Valles Centrales, los oaxaqueños que emigraron. A las doce en punto se realiza la Misa Concelebrada,  presidida por el Arzobispo y Obispo de Oaxaca y el Cabildo Eclesiástico. La muchedumbre se apresura a visitar  a la Virgen, para después descansar baja la sombra de los laureles de la India, mientras observan bailar a los monos. Un acto de singular importancia y devoción es el Rosario Solemne ofrecido por soltecas de renombre Licha Calvo, medre e hija, quienes acompañadas por la orquesta del Maestro Eliseo Martínez, entonaran lo más granado y selecto del repertorio de autores  clásicos y locales, la letanía lauretana,  lq Salve de Mercadante y el Te Deum de Calahorra. Por la noche, la quema de los fuegos artificiales,  elaborados con especial atención y esmero por Don Ramón Castillo, cerraran con broche de oro la festividad: toros, gigantes ,guajolotes y el insuperable castillo.
Durante el resto de la semana la gente de los barrios y los pueblos cercanos recolectará en los cerros ramos de olorosas azucenas silvestres, que serán ofrecidas con especial afecto a la madre del Carmelo.
    En la víspera de la octava, comienzan a llegar los estandartes de las cofradías de los Barrios y pueblos, que conforman la Hermandad del Santísimo Rosario, quienes reunidos en un lugar elegido por el mayordomo del relicario, realizaran una procesión solemne hacia el templo, acompañados por las notas de Rosario Oaxaqueño, de la época colonial. Depositadas las banderas, serán agasajados con una exquisita cena y se prepararán para el rezo del Rosario de Aurora. Dicho Rosario, inicia las 4 de la mañana recorriendo las calles de barrio, para retornar al templo al inicio de la misa matutina. Al mediodía, rinde culto la Tercera Orden del Carmen, con misa de función, a las seis de la tarde se repite el Rosario Solemne, la Santa Misa y Procesión de Estandartes.
     El 28 de julio, se bajaba la Imagen de su camarín, para ser colocada en un base especial Tallada en cedro por don  Gonzalo Cervantes,( padre del párroco Ignacio Cervantes Montes). al frente de la nave principal, momento en cual se extendía su manto, para que los fieles devotos, entraran de rodillas a implorar su protección y amor maternal, quedando bajo el cuidado de la Señorita María y su ahijada Emma, quienes entregaban a los devotos una estampa con la oración del escapulario. El primer día se dedicaba a los enfermos, el segundo a los ancianos y el último, el más concurrido, al pueblo en general.
     El 31 de julio, se realizaba la última Aurora, en la cual don Poncho agradecía a los vecinos su ayuda y les pedía la colaboración para el palo encebado, la fruta , la colación y las piñatas, para los niños del catecismo. Con anterioridad,4 niñas del barrio, preparaban poesías o versos que dedicarían a la Virgen, durante la procesión de su imagen. El atrio se encontraba a reventar, ¡ no cabía, ni un alfiler¡. Casilda Flores, aprestaba el frasco de Chanel para perfumar el manto de la imagen, los adoradores nocturnos, se aprestaban a llevar en andas la imagen venerada, estallido de llantos , de suspiros, de oraciones que salía de los íntimo del corazón. Paso a paso la imagen avanza entre nubes de incienso, pétalos de rosas blancas... al pasar bajo el coro, nubes de confetí de  papel de china, estrellas, palomitas, flores, arrojadas por la cantoras, la imagen avanza solemne inundando los corazones de los fieles de una felicidad etérea, infinita, angelical, al observar tan bello rostro, que es un pálido reflejo de la belleza virginal de María de Nazaret. Las hermanas de la Tercera Orden, en traje de gala, túnica,escapulario, manto y capucha, portan reverentes el manto recamado en oro de Madre del Carmelo, la procesión discurre con lentitud por el atrio, de regreso al altar, el párroco entona con voz potente : ¡Salve Regina¡, respondiendo el pueblo : ¡Mater Misericodie, Vita, Dulcedos, Spesa Salve.... con lentitud a Don Julián despojada a la imagen de la corona, el resplandor, el cetro, el niño Dios, el escapulario, la envuelve en lienzos finos e indica con leve movimiento del mentón que sea llevada a la Sacristía. La gente abona el templo, con emociones encontradas, alegría por participar de la fiesta, tristeza por los ausentes, melancolía por los que ya no estuvieron presentes, anhelo de poder asistir el próximo año: salmodiando con voz baja y desde lo más profundo de su corazón el cántico de Santa Teresa de Ávila :  “Véante mis ojos, véante mis ojos y muérame luego...”
Colofón:  después de plasmar éstas remembranzas de mi barrio no dejo de cuestionarme ¿Qué encanto, seducción o magia , posee nuestro barrio?  ¿ Por qué nuestra gente se aferra a tí y se apasiona? La tía Licha Calvo, cantó de manera ininterrumpida en el mes de julio durante 75 años, Doña Lidia Cueva viuda de Zorrilla, fue socia de la Archicofradia durante más de 60 años,  Don Floriberto Vásquez, lleva 55 años apoyando en el templo, Don Alfonso Vásquez Molano , dirigió  los festejos profanos durante 45 años, Reginaldo Allec Kobe, cada fiesta hace acto de presencia, desde hace 45 años  y su servidor, durante 43 años , ha apoyado en templo y las fiestas patronales.